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El golpe de calor

Autor:Fundación Altarriba
E-Mail: altarriba@altarriba.org
Web:www.altarriba.org

Los perros (y los gatos) son mucho más sensibles al calor que los humanos, y un día caluroso puede ser muy peligroso si la exposición pasa de lo razonable. Lo que a nosotros nos hace exclamar "!Qué barbaridad, no hay quien se meta en el coche!", al animal puede matarlo en minutos. Nosotros podemos bajar las ventanillas, encender el aire acondicionado o bajarnos del coche cuando estamos ya sudando a mares, pero el perro NO. Y no sólo el coche es una trampa mortal. Los animales tienen más problemas que los humanos para reducir la temperatura corporal por sí mismos. Y aunque estamos hablando de perros, podemos aplicarlo a los gatos.

El golpe de calor es el nombre común de la hipertermia, una subida del calor corporal hasta tal punto que hay riesgo de daños y mal funcionamiento de los procesos fisiológicos. Sus efectos pueden ser temporales o irreversibles, pueden provocar la muerte, y dependen para cada animal del tiempo de exposición y de la temperatura. Cuanto mayores sean estos, mayores serán los daños.

En apenas 10 minutos, un perro o un gato pueden morir dentro de un coche. A veces, ni un rescate rápido consigue evitar los problemas vasculares, las hemorragias o el edema cerebral. Parece mentira que haya todavía tantos propietarios tan irresponsables. Lo de "es cuestión de cinco minutos" se convierte en un drama al volver: el animal ha muerto.

La temperatura corporal

Los mamíferos (y las aves) cuentan con un mecanismo que permite a su cuerpo regular la temperatura de los órganos más profundos. Gracias a ello pueden sobrevivir a unos cambios amplios de la temperatura en el exterior. Pero este sistema termoregulador no es lo bastante eficiente en casos extremos, por lo que la temperatura interna sigue subiendo de forma imparable dañando los órganos.

La temperatura corporal media de los perros es de 39º. A partir de aquí, cuando va subiendo, se van desencadenando una serie in crescendo de fallos internos, en la medida que su sistema termoregulador también va perdiendo el control de la situación, que pueden desembocar en la muerte del animal.


El control de la temperatura corporal

Los perros no transpiran, y sólo eliminan el calor mediante tres mecanismos:

Factores de riesgo

El golpe de calor

El “golpe de calor” normalmente ocurre en un día muy caluroso o en un día de moderado calor que ha seguido a varios días calurosos consecutivos. El calor acaba con las reservas de azúcar y sales del cuerpo del perro, así que cuanto mas dure el periodo de calor mas rápido puede ocurrir. En estas circunstancias no hace falta mucho mas (ejercicio, falta de agua, nervios …) para provocarlo. El "golpe de calor" puede acabar con nuestro perro en apenas 15 minutos.

Sintomas

Consecuencias

Primeros auxilios

No se le puede bajar la temperatura de golpe, porque pasaremos a provocarle una hipotermina con los mismos resultados desastrosos. La temperatura debe bajar de forma paulatina y el animal debe rehidratarse y recuperar el azúcar y las sales que ha perdido.

Evitarlo

Perros dentro del coche: pasaporte a la muerte

Este tema es desgraciadamente habitual. Parece mentira que haya gente con tan poco cerebro. Dejar a un perro dentro de un coche, en verano, es condenarlo a muerte en cuestión de minutos.

CÓMO SUBE LA TEMPERATURA DENTRO DEL COCHE

El sentido común mínimo ya dice a mucha gente que dejar a su perro dentro de un coche aparcado, al sol, puede ser peligroso al cabo de un cierto tiempo. Lo que esta gente no sabe, es cómo de corto es ese tiempo. Y dejarlo a la sombra o con las ventanillas algo bajadas solamente sirve para alargar un poco la agonía.

En un día caluroso, los vidrios de las ventanillas atraen la luz y la transforman en calor dentro del vehículo, haciendo que suba la temperatura hasta niveles muy peligrosos:

 

 Ratio de subida de la temperatura en un día de calor y humedad altos: + 0,7º por minuto.

Por este mismo motivo, recomendamos NO TRANSPORTAR ANIMALES EN LAS BODEGAS DE UN BARCO en verano. Es incontable el número de perros y gatos que han fallecido durante el trayecto, y muchísimos los que al llegar a destino han debido ser ingresados de urgencia en clínicas veterinarias, con mejor o peor pronóstico. Las bodegas NO llevan refrigeración, al calor insoportable ambiental se une el desprendido por los motores, más el ruido ensordecedor. NO lo lleves ni en las jaulas especiales ni dejándolo dentro de tu coche. Es una ruleta rusa con cuatro balas en el cargador. Piensa que además te prohiben bajar a ver cómo está.

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